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Divorcios, SEPARACIONES

Beatriz Bermejo & Asociados

Separación y divorcio en Santander

La separación y el divorcio son dos de las situaciones de mayor estrés, angustias y frustraciones que una persona puede vivir. Sin embargo, con la debida asesoría que puede brindarle nuestro equipo de abogados, ambos casos pueden resolverse de forma rápida y sin los innecesarios conflictos que toda ruptura puede acarrear.

En este sentido, nuestro bufete está en la capacidad de analizar su situación y sugerirle el mejor procedimiento para su caso en específico. De igual manera, le proporcionaremos la mejor información posible sobre las distintas alternativas a tomar.

Tipos de divorcios y el divorcio exprés en Santander

Antes que nada, es necesario señalar que una vez que se contrae matrimonio surgen para los cónyuges una serie de obligaciones como la cohabitación, el deber de ayuda mutua, la fidelidad, entre muchas otras, conocidas como vínculo matrimonial o conyugal.

Visto lo anterior, el divorcio viene a ser la ruptura definitiva de tal vínculo, con lo cual las partes ya no tienen obligación alguna de uno con respecto al otro, salvo aquellas que pudieran derivar dentro del propio divorcio, como la pensión compensatoria al excónyuge o la manutención de los hijos. Así, cada parte recupera su condición civil, ahora de divorciado, sin tener que rendir cuenta alguna sobre sus actividades.

En este orden de ideas, es necesario resaltar que el divorcio es uno solo; no obstante, se suele dividir en tipos, según el procedimiento aplicable. Así tenemos:

Divorcio contencioso

Es el tipo de divorcio al que se debe acudir cuando una de las partes no está de acuerdo en divorciarse o si existen disconformidad en la manera en cómo se van a repartir los bienes comunes.

Sobre este procedimiento, es necesario agregar que en la actualidad no es necesario que alguno de los cónyuges alegue causal alguna para divorciarse, o que ambos quieran hacerlo. En todo caso, basta con que uno de ellos manifieste su intención de no seguir casado. Igualmente, es necesario desechar viejas creencias como que es necesario estar separado primero.

La realidad es que, al día de hoy, la legislación entiende que nadie debe seguir casado si no lo desea, por lo que se facilita la ruptura del vínculo conyugal. Las diatribas quedan reservadas para determinar la división del régimen patrimonial, la guarda de los hijos (de haberlos) y el régimen de visita. Entonces, si es usted quien desea divorciarse, pero su cónyuge no, es completamente viable lograr la ruptura del vínculo con este procedimiento.

En todo caso, para este tipo de divorcio será necesario contar con una serie de pruebas que nuestro equipo de profesionales le irá solicitando según su situación específica.

Divorcio Exprés en Santander o divorcio consensuado

Cuando ambos cónyuges están dispuestos a separarse y hay un acuerdo o reglas claras sobre cómo será tal culminación, entonces el trabajo se hace más sencillo. En todo caso, basta con el acuerdo entre ambos cónyuges en dar por terminado el matrimonio y suscribir el acuerdo de divorcio, el cual es un documento en el que cada una de las partes establece qué recibirá, a qué se obliga y cómo será el cuidado de los hijos (de haberlos) tras el divorcio.

En ocasiones, a esta modalidad se le conoce como divorcio Exprés por la rapidez en la que es posible obtener un divorcio definitivo. El mismo, incluso puede ser intentado ante una notaría (si no hay hijos menores de edad) o ante un tribunal, pero con independencia del supuesto, siempre es prudente que sea un letrado quien redacte el correspondiente acuerdo de divorcio.

Divorcio notarial

El divorcio ante Notario es una opción cómoda y rápida. Con ella se evita las complicaciones de iniciar un procedimiento en un tribunal, ya que no se tiene que interponer una demanda, ni esperar una sentencia judicial. Basta concertar una cita en la Notaría del último domicilio común o de la residencia de cualquiera de los cónyuges y el acta notarial de divorcio surtirá efectos desde el momento de su firma.

Se puede acudir a esta modalidad si el divorcio es de mutuo acuerdo, se tiene más de tres meses casado y no existen hijos menores.

Divorcio con hijos en Santander

Todo divorcio, amistoso o contencioso en el que haya hijos de por medio, debe ser tramitado ante un tribunal. En todo caso, no hay de qué preocuparse toda vez que nuestro bufete cuenta con sus propios procuradores de confianza para tramitar la causa ante la justicia.

Del mismo modo, si hay acuerdo, el mismo será verificado por el Ministerio Fiscal, siempre en protección de los derechos de los menores, y homologado por el Juez, si no encuentra violaciones al orden público. Asimismo, en tal acuerdo se debe especificar el tipo de custodia de la cual será objeto el menor, el régimen de alimentación y de visitas, así como la manutención.

Si no hay acuerdo, entonces el juez deberá decidir con fundamento en aquellos elementos probados que sean más beneficiosos para el menor. Este último tipo de situaciones, divorcio contencioso con hijos, suele ser el tipo más complejo, por lo que siempre será necesario diseñar la correcta estrategia procesal que sea más beneficiosa para usted y para sus hijos.

La separación en Santander

Usualmente se le llama separación a toda situación de hecho en la cual la pareja rompe su obligación de cohabitación. No obstante, se trata de una figura jurídica que existe en la legislación y está creada para romper ciertas obligaciones matrimoniales por un tiempo no indeterminado, siendo en ello en donde más se diferencia en el divorcio, el cual es definitivo, en tanto que la separación es temporal.

La separación jurídica supone un tiempo de distanciamiento para que las partes decidan qué ocurrirá con su situación matrimonial, aunque se insiste, la misma no es definitiva. En todo caso lo que se busca es dejar una fecha cierta de la separación, a objeto de protección de las partes frente a obligaciones (toda vez que con la separación se suspende la comunidad conyugal), así como a establecer una responsabilidad de guarda en los padres, en caso de haber hijos en común, mientras éstos no cohabitan juntos.

En ocasiones, se suele menospreciar esta figura jurídica; sin embargo, se debe recordar que hay oportunidades en que una pareja puede atravesar una crisis y sólo necesita tiempo para resolver sus problemas. En tales supuestos, esta es la actuación ideal, toda vez que permite que los cónyuges tomen una decisión, al tiempo que sus patrimonios y obligaciones permanecen correctamente protegidos y establecidos.

Separación de bienes en Santander

Hay que tener presente que, cuando ocurre una separación de hecho, los cónyuges siguen sujetos a un régimen patrimonial común, lo cual puede ser bastante perjudicial. Al respecto, es de recordar que la separación de hecho, es decir, cuando no fue acordada por el juzgado, mantiene el régimen de gananciales entre los cónyuges, por lo que las actividades económicas y las deudas contraídas por uno, acarrean responsabilidad para el otro.

Por el contrario, uno de los efectos de la separación legal, es que a partir del decreto del juez se da una separación de bienes entre las partes. Así cada uno tiene libre disposición patrimonial sin afectar los derechos del otro y puede adquirir bienes que serán de su exclusiva propiedad.

Diferencia separación y divorcio

Existen varias diferencias entre ambas figuras, la más importante es que la separación no termina el vínculo marital. El divorcio extingue este lazo jurídico definitivamente.

Esto trae consigo otras diferencias, verbigracia, que mientras existe separación legal las partes no pueden volverse a casar, en cambio, decretado el divorcio, ambos recuperan el derecho de contraer matrimonio.

Desde el punto de vista patrimonial, el divorcio permite liquidar la comunidad de bienes. La separación no, solo permite la separación de bienes.

Separación y divorcio cómo no afectar a tus hijos

La separación y el divorcio son un evento complejo para la familia, especialmente cuando hay hijos. Los niños tienden a ser vulnerables a estos cambios y dependerá de la actitud de los padres que esto no produzca sufrimientos. La forma en que la pareja afronte la situación, pacíficamente y con respeto mutuo, favorece la estabilidad emocional de los hijos.

Es fundamental que la cotidianidad cambie al mínimo. Por esto intentaremos soluciones negociadas, que tomen en cuenta todos los factores y la mejor manera de transitar la ruptura del matrimonio.

Proceso de separación y divorcio

En los casos que no sea viable acudir al Notario, por ejemplo, cuando es contencioso o cuando existen hijos, debemos dirigirnos al tribunal para solicitar la separación legal o el divorcio. Esto implica un procedimiento judicial.

¿Cómo es el procedimiento de divorcio de mutuo acuerdo?

Inicia mediante demanda de divorcio que firmarán ambos cónyuges. Se tramita ante el Juzgado del último domicilio conyugal o de alguno de los solicitantes.

Luego de tres días el tribunal cita a los peticionantes para ratificar la voluntad de divorciarse y la conformidad con el convenio regulador. El juez examina el convenio para verificar que no sea perjudicial para los hijos o alguno de los cónyuges y dicta sentencia en un breve plazo.

De haber hijos menores de edad, el juzgado requiere un informe del Ministerio Fiscal y, en ocasiones, oye a los hijos mayores de 12 años.

¿Cómo es el proceso de divorcio contencioso?

Es cuando no hay acuerdo entre las partes. Se inicia con una demanda que, una vez admitida, será tramitada por el juicio verbal.

En el término de 20 días la parte demandada deberá contestar. En caso de no hacerlo, se entenderá que admite como cierto lo alegado por el demandante. Luego el juzgado fija la oportunidad para el juicio, en el que cada uno hace valer sus argumentos asistido de sus abogados. También aquí se puede escuchar a los hijos mayores de 12 años.

Finalmente, la sentencia decreta el divorcio, dictamina con quién se quedan los hijos, el régimen de visitas, asigna la vivienda familiar y la pensión de alimentos.

¿Cómo es el proceso para la separación?

La separación judicial implica que el juzgado autorice (mediante sentencia) el cese de la convivencia matrimonial y la libre disposición de la persona y bienes de los cónyuges.

Esto puede obtenerse por un procedimiento de mutuo acuerdo, siempre que hayan transcurrido tres meses desde la celebración del matrimonio y que la demanda se acompañe de un convenio regulador (guarda y custodia de hijos, uso de la vivienda familiar, régimen de visitas, pensiones alimentarias, etc.). En este caso no habrá juicio, solo se fija una fecha para la ratificación del convenio.

En caso de no estar de acuerdo las partes, se debe presentar una demanda contenciosa y esperar que el juez cite a las partes para que hagan valer sus alegatos. Podrá intervenir el Ministerio Fiscal (si hay hijos menores) y en la sentencia quedarán establecidas las medidas que regirán provisionalmente la relación de los cónyuges y con los hijos.

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