Asesoramiento legal para startups y empresas tecnológicas
Una startup vive con prisa: hay que validar el producto, captar clientes y, muchas veces, cerrar una ronda de inversión antes de que se acabe el runway. En medio de esa carrera, lo jurídico suele quedar para después. El problema es que muchas de las decisiones que se toman al principio (cómo se constituye la sociedad, cómo se reparten las participaciones, cómo se protege la tecnología) son difíciles y caras de corregir más adelante.
En BBM Abogados combinamos el rigor de un despacho con más de 30 años de experiencia en Santander y Cantabria con un enfoque adaptado al ritmo de un proyecto tecnológico. Sentamos bases sólidas desde el día uno para que puedas centrarte en crecer. Cuéntanos tu proyecto sin compromiso o llámanos al 942 36 10 48.
Constitución, pactos de socios y entrada de inversores
Constituir la sociedad es el primer paso, y hoy es más accesible que nunca: desde la Ley 18/2022 puedes crear una SL desde 1 euro de capital. Pero lo barato no debe ser lo descuidado. Los estatutos y el reparto de participaciones que firmes al inicio condicionan toda la vida de la empresa, por lo que merece la pena hacerlo bien. Te acompañamos en la constitución de tu sociedad con estatutos pensados para crecer.
El documento que marca la diferencia cuando llega la inversión es el pacto de socios. Regula cómo se toman las decisiones, qué derechos tiene cada socio, cómo se protege a los fundadores y en qué condiciones entra un inversor. Cerrarlo bien antes de una ronda evita que la entrada de capital te haga perder el control del proyecto. Nuestro equipo de derecho mercantil diseña esa arquitectura societaria contigo.
Propiedad intelectual, datos y contratos tecnológicos
En una empresa tecnológica, el mayor activo no es tangible: es tu marca, tu software y tu know-how. Protegerlos a tiempo es esencial. El registro de tu marca te da la exclusiva sobre el nombre de tu producto, y una buena estrategia de propiedad intelectual evita que un tercero se aproveche de tu trabajo.
Además, tu producto trata datos y se contrata con clientes. Cumplir el RGPD no es opcional: un tratamiento de datos mal gestionado expone a la empresa a sanciones elevadas, por eso trabajamos tu compliance y protección de datos desde el principio. Y cerramos el círculo con los contratos tecnológicos que tu negocio necesita (términos de servicio, contratos SaaS y de desarrollo) para comercializar con seguridad jurídica. ¿Empezamos con buen pie? Estudiamos tu caso sin compromiso.